Disfruta en ambiente sosegado, distendido y agradable para todo tipo de públicos.

Calidad y Elaboración…

Nacido en 1985 como “El Candil”, este local se ha ido renovando con el paso del tiempo siempre atendiendo a su carácter andaluz. Con su fachada Andalusí, sus murales de azulejo pintado a mano y su mobiliario de madera y mimbre se crea un ambiente sosegado, distendido y agradable para todo tipo de públicos.

Su salón tiene un aforo de 60 personas dispuestas tanto en mesas para grupos como en su largo mostrador además de poder disfrutar del clima con sus veladores en el exterior.  

Cuenta con un servicio profesional de hostelería liderado por Gonzalo Gómez, chef del restaurante, graduado en Hostelería y experimentado cocinero entre los fogones de los principales hoteles de Islantilla. Recoge el testigo de su padre Juan Gomez, fundador del restaurante, quien en 1991 cambia a su actual nombre “Mesón de Juan”. Desde 2002 trabajan en equipo conjugando la modernidad e innovación de su hijo junto con los valores y tradiciones de su padre.  

Situado en una calle tranquila dentro de las zonas comerciales más importantes de Sevilla, Nervión, padre e hijo no cesan en su empeño de satisfacer al cliente. Su horario comienza tras salir el sol a las 8 de la mañana y su cierre se produce con la oscuridad de la madrugada a las 00:00 horas los siete días de la semana, descansando en la tarde de 17:00 a 20:00. Y siempre atendiendo a ciertas situaciones circunstanciales como hacer reservas llamando a nuestro teléfono y así organizar algún tipo de evento tales como reuniones de empresa, comidas familiares, bautizos o actos sociales que reúnan a un entorno de gente disfrutando en un espacio cómodo y plácido, degustando las delicias del arte culinario de tradición familiar de este lugar.  

En sus desayunos encontramos ya presencia de sus ibéricos, una de sus especialidades, con el jamón de bellota en la tostada Reina de la mañana, con su pan untado en fresco tomate triturado y rociado de aceite de oliva virgen.Su prolongación a lo largo del día la tenemos en otra de las especialidades, los Panes, gruesas y tiernas rebanadas de pan de pueblo con sabrosas combinaciones que se sirven en su mayoría como entrantes.Cafés,  zumos, batidos e infusiones llenan el mostrador listos para servir en mesa sin tener que levantarse de su asiento en esos primeros instantes del día en los que aún cuesta despertar. La bollería variada endulza y da fuerzas para la jornada laboral que se avecina cerrando el desayuno a las 12:00 para preparar el aperitivo.

Qué mejor momento para una copa de vino que a mediodía disfrutando del aire fresco de nuestra tierra desconectando con la lectura de prensa de información general y especializada deportiva. O tertulias cerveceras entre amigos debatiendo de fútbol. O descansando con los compañeros del trabajo tomando un RIBERA DEL DUERO acompañado de una exquisita caña de lomo de Cumbres Mayores… o queso viejo Montegrass.   

De las casi 50 tapas que tenemos se podría hacer un documental  asi que por la falta de tiempo destacar las mini hamburguesas de novillo, con su deliciosa carne al punto, el arroz con carrillá, una mezcla deleitable para el paladar, o quizá los champiñones rellenos de jamón bañado en salsa verde picante. O las hermanas de frío muy demandada en tiempos calurosos ensaladillas rusa y americana. Una tiene su base en la patata y la zanahoria cocida  y la otra en la aglutinación de tiras de lechuga, jamón de york y palitos de cangrejo. La rusa está coloreada como una montaña rusa con su mayonesa del día bien fría conservada. La americana está bañada en una estimulante salsa rosa muy recomendable para el verano. La melva canutera y el pimiento morrón terminan de darle forma para su emplatado. La piña y el bacon completan a la americana que seguro que sorprenderá al comensal mas exigente. Una tapa que no podía faltar en esta mención es el salmorejo cordobés, típica en primavera-verano y andaluz como este mesón. También encontramos en el aperitivo guisos como el pisto de berenjenas con salsa de tomate copado con huevo frito para poder mojar con pan o las espinacas con garbanzos o menudo o albóndigas en salsa de cebolla. Variedad de montaditos desde los ibéricos con jamón, caña de lomo o queso viejo hasta los más costeros como el de melva con pimiento morrón. Carnes como el solomillo tierno de ternera en sus tres variantes de salsa: al whisky, con roquefort o la picante mojo picón. La presa ibérica acompañada de patatas fritas y un poco de todo completan la amplia lista de tapas.